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miércoles, 7 de mayo de 2014

La importancia de la oración.

La oración es nuestro bastión, la columna vertebral de la vida cristiana, por lo que es determinante que aprendamos al respecto. Sabemos que Dios nos ha dejado instrucciones claras y sencillas, y una de ellas es orar. Todo lo que el Señor nos pide y enseña es mucho más fácil que seguir las indicaciones del mundo. Es más fácil ser santo que vivir en pecado. Es más fácil tener una mujer que andar ocultando a la amante; es más fácil decir la verdad que verse en la angustia de recordar las mentiras que dijimos para no contradecirnos, pero las tinieblas nos venden la idea de que es más fácil pecar porque quieren destruirnos.


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viernes, 7 de marzo de 2014

Como en el cielo,así también en la tierra

El motivo de ser Casa para el Reino en la tierra es, para provocar un encuentro sobrenatural entre Dios y los hombres. 
Nosotros hemos sido diseñados para que la gente cuando nos vea, pueda entender en parte, como se vive en el cielo y como es vivir en la tierra con el cielo adentro.
En otras palabras, debemos reflejar la vida de cielo en la tierra. Las limitaciones humanas no son un obstáculo para reflejar Su gloria. Dios nos incorporo a su plan, al hacerlo, destino a sus hijos, no a los ángeles, sino a sus hijos, para reflejarlo.
Dice Isaías 60:1-2 (BLS) "… Ustedes están llenos de esplendor porque la gloria de Dios brilla sobre ustedes. Una noche oscura envuelve a las naciones, pero Dios hace brillar su luz, y los habitantes del mundo verán tu gloria futura. Lo más parecido al Cielo en la tierra, somos nosotros.
La biblia dice, "Verán…" Esta palabra habla de: Habilitación para reflejar a Dios. Autoridad otorgada por Gracia, para ser reflejo de lo Eterno. Luz en medio de las tinieblas.
Dios va a encender a sus representantes. Todo lo que esta activado en el Cielo, se verá por medio nuestro en la tierra. Esto es, la combinación para que se abran los cielos en la tierra está en mano de los hijos de Dios.
La pregunta es ¿Se puede vivir en la tierra reflejando lo que sucede en el Cielo? La respuesta es: Sí.
Por dos motivos: Porque Somos Casa y porque Jesús nos delego la manifestación. Asimilando que somos casa
Dios no solo nos ve como hijos, sino que también nos ve como Casa.
El ser humano es la casa visible de un Dios invisible. Por eso dice la palabra que "Aquel que destruye su cuerpo (templo), Dios lo destruirá a El…" (1 Cor. 3:17) ¿Por qué? Porque nuestro cuerpo es Casa y permite manifestar de una manera visible su invisibilidad.
Si soy Casa, entonces en mí habita todo lo que en el cielo habita. El motivo de ser Casa para el Reino en la tierra es, para provocar un encuentro sobrenatural entre Dios y los hombres. Esto es, los recursos que necesitamos están en Nuestra Casa, que es Casa de Dios, para que el hombre vea que el Cielo actúa en la Tierra.
Juan 1:14 (NVI) dice "Y el Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros…"
La palabra Habitó sig.: "Hizo su asa…" Jesús es presentado en la palabra de Juan como Casa de Dios en la tierra.
Dice la palabra en Colosenses 2:9 (PDT) "Todo lo que Dios es, vive en Jesús, en su cuerpo humano."
Jesús viene a materializar permanentemente la visión que tuvo Jacob en Génesis 28. En su visión, Jacob vio una escalera del Cielo uniendo a la tierra y por medio de ella veía ángeles subir y bajar.
Ahora, la falta de conocimiento de Jacob es la misma que tenemos hoy, él dijo Génesis 28:16 "El Señor está en este lugar, y yo no me había dado cuenta." (Vs. 17) dice "y dijo: ¡Cuán terrible es este lugar! No es otra cosa que casa de Dios, y puerta del cielo…"
La falta de conocimiento en saber que somos Casa, es lo que ha frenado la actividad Sobrenatural en nosotros. Entonces ¿Qué quiero decir? Que si asimilo que soy Casa, entonces la actividad del Cielo estará en mí. La visión de Jacob, de ver ángeles subir y bajar, es nuestra realidad presente. Digamos, actualmente hay una actividad espiritual para "proveer a las diferentes Casas" de lo necesario para reflejar la Gloria de Dios.
Prepárate para el movimiento espiritual. Lo que nunca antes se movió y manifestó, es lo que se está moviendo hoy a tu favor.
Jesús nos delego la manifestación
La aparición de Jesús en el mundo fue un escándalo. ¿Por qué? Porque Él vivía en la tierra como estaba acostumbrado en el Cielo. Lo que para Jesús era normal, para la gente era una locura. Ahora, los resultados fueron multitudes de personas transformadas por el Poder del Reino. Los resultados fueron, multitudes de corazones viviendo como en el Cielo, pero en la tierra.
Ese poder se nos delego a nosotros. Para que sea multiplicado.
Un creyente, una iglesia sin manifestación, no puede cumplir el Propósito en la tierra. Esto es, sino muestro la manifestación del Cielo, todo lo que haga no tiene sentido, porque carece de poder.
Dice Juan 14:12 (NVI) "…el que cree en mí las obras que yo hago también él las hará, y aun las hará mayores, porque yo vuelvo al Padre."
Jesús nos habilito para manifestar de la misma esencia que el manifestó.
La palabra "Mayores" aquí sig.: calidad, no cantidad. Esto significa que por ser casa, en nosotros habita el derecho de manifestar con calidad su poder.
Dice Juan 14:17 "Ahora, el Espíritu Santo esta con ustedes, pero va a estar con ustedes…" Jesús en esta palabra demuestra dos cosas, la primera que está con nosotros, la segunda que estará por sobre nosotros. Esto es, que no solo habita, sino que también se manifiesta. Se puede vivir en la tierra como en el Cielo. A pesar de nuestra limitaciones humanas, la realidad es que, Dios diseño que nuestro único límite sea el Cielo. Ni pares.
Pastor Sahir Akel- Mensaje de Sahir Akel, pastor de la iglesia centro de producción cristiana en la ciudad de Chascumús, Argentina.
- Contacto: diariocpc@hotmail.com - Seguir en Facebook

jueves, 5 de diciembre de 2013

Seguiremos celebrando!

1 Corintios 6:9-11

Hemos sido santificados, lavados por la sangre preciosa de nuestro Señor, quien murió en la cruz por nosotros, así que merece que los sigamos y lo sirvamos. Si lo hacemos por dinero y por alguien que nos trata mal, ¿cómo no lo haremos por quien nos ha dado la herencia más grande, la posibilidad de la salvación y la vida eterna? Jesús nos ha justificado con Su sacrificio de amor. ¡No nos cansemos de adorarlo y darle gracias! Por eso estamos aquí hoy, porque hubo fiesta en el cielo cuando dejamos a un lado el pecado y le entregamos nuestra vida al Señor, cuando arrepentidos, como el hijo pródigo, volvimos a casa de nuestro Padre Celestial, y ahora ¡seguiremos celebrando!

Pastor Cash Luna

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sábado, 21 de septiembre de 2013

Dios permitio que te equivocaras!!!

DIOS PERMITIÓ QUE TE EQUIVOCARAS
Tu historia personal, desde su COMIENZO al PRESENTE; y del PRESENTE hacia su FINAL, no ha estado ni estara a la deriva, aunque por momentos tu asi lo hayas sentido…
A lo largo de tu caminar por esta vida, Dios ha estado pendiente de todos tus pasos… Es cierto que hubo momentos que diste pasos tan errados, que tuviste que enfrentar consecuencias de tristeza, dolor y frustración. Pero eso no indica que Dios estaba desentendido de ellos.
Dios sabia perfectamente lo que decidias y la accion que eso conllevaba de tu parte; pero te dejo actuar aun en aquellas decisiones que no eran las correctas. Dios permitio que te equivocaras, para que te dieses cuenta de lo importante que es tomarle en cuenta a El en cada paso que des, por muy pequeño e insignificante que parezca…
Dios ha mostrado en su Palabra, cuales son las PAUTAS claras y precisas que hemos de tomar en cuenta en nuestras decisiones por la vida.
Las decisiones no se toman por lo que TU PIENSAS que asi es; no se toman por los SENTIMIENTOS que dominan tu corazon; ni tampoco por los DESEOS que tienes. Las verdaderas decisiones se toman teniendo como UNICA BASE las pautas doctrinales, éticas y morales que nuestro Señor Jesucristo ha dejado establecidas en forma clara en su Palabra… Si tomas otra BASE, vas por mal camino.
Ahhh!!! Si yo en el pasado hubiese decidido y actuado conforme a esas pautas, cuantos dolores me habria evitado; pero lo importante es que un dia llegue a comprender que para tener el RESPALDO DE DIOS en todo lo que emprendiera, debia de tomar en cuenta NO solamente mis puntos de vista… Sino los de EL.
Asi que no te olvides de tomar en cuenta a Dios en todos tus proyectos para que todo te salga bien; es mas, el en su soberania sabia y perfecta es quien TE HA SACADO de donde estabas, para traerte alli donde justamente estas hoy, pero tambien para CONDUCIRTE EN SU VOLUNTAD hacia donde el lo tiene preparado hasta cuando llegue el momento de tu paso final por este mundo…
Si Dios permitio que te equivocaras, fue para ENSEÑARTE que eres libre; pero esa libertad te trae CONSECUENCIAS de mal o bien; de mal si vives en POSICION CONTRARIA al punto de vista de Dios; pero de bien si vives de acuerdo los lineamientos que el ha dejado establecidos en su Palabra…
Recuerdalo: Pese a tus errores pasados, Dios te ha traido a este punto tal, para que aprendas a caminar de su mano y EN SU VOLUNTAD a traves de los aridos, espinosos y engañosos caminos del mundo…
“Y EN EL DESIERTO HAS VISTO QUE EL SEÑOR TU DIOS, TE HA TRAIDO, COMO TRAE EL HOMBRE A SU HIJO, POR TODO EL CAMINO QUE HABEIS ANDADO, HASTA LLEGAR A ESTE LUGAR” Deuteronomio 1:31

miércoles, 28 de agosto de 2013

El Hijo Prodigo

La parábola del hijo pródigo, o el hijo perdido, es una de las parábolas mas conocida de Jesús. La puedes encontrar en el evangelio de Lucas 15:11-32.
La parábola del hijo pródigo dice así:
Un hombre tenía dos hijos. El más joven de ellos vino a su padre y le dijo que quería su herencia para disfrutar antes de que su padre muriera. El padre estuvo de acuerdo y dividió sus riquezas entre los dos hijos. El hijo menor tomo su mitad y se fue de la casa. Pronto gasto todos sus bienes en una vida desenfrenada. Se vio sin nada así que el joven buscó trabajo cuidando cerdos en un campo. Tenía tanta hambre que deseo comer de la comida que les daban a los cerdos. Fue en ese punto, uno bastante bajo para el, que pensó: "En la casa de mi padre, aun los sirvientes tienen que comer. ¡Aquí estoy yo sucio y envuelto con los cerdos!" En ese instante decidió regresar a su casa con la esperanza de que su padre no lo negara y lo aceptara por lo menos como un sirviente.
Cuando el joven estaba cerca de su casa, su padre lo vio de lejos y corrió hacia él y lo abrazo. Avergonzado, el hijo dijo "Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. Perdóname. No merezco ser llamado hijo tuyo." Pero el padre, tan contento de que su hijo regreso, mando a que sus siervos vistieran a su hijo con la mejor ropa, las mejores joyas y le tiraran un gran banquete. Cuando el hijo mayor escucho los ruidos de la fiesta, fue a donde su padre y se quejo. Le dijo "Padre, yo he sido fiel a ti, nunca te he fallado y en cambio nunca me has dado ni un cabrito para yo festejar con mis amigos." El padre, simpatizando con su hijo mayor y al mismo tiempo con el corazón lleno de gozo por el menor, dijo: "Hijo, todo lo mio es tuyo pero hoy celebramos porque tu hermano estaba muerto pero hoy vive, estaba perdido pero ya lo hemos encontrado."
¿Porque usó Jesús esta parábola?
El primer verso del capitulo 15 de Lucas, donde encontramos esta parábola y otras mas cortas pero con el mismo mensaje, dice que pecadores notorios iban con frecuencia a escuchar a Jesús. Los fariseos veían eso y acusaban a Jesús de asociarse con gente que tenían fama de ser malos. Jesús no respondió a sus críticos con sarcasmo, ni entro en discusión con ellos. Simplemente Jesús usó esta parábola para ilustrar el amor de Dios hacia el pecador y el gozo que siente cuando regresamos a él.
Lecciones de esta parábola
Algunos de nosotros somos como el hijo menor: Cuando el hijo menor pidió su herencia al padre era una forma de decirle al padre que no respetaba su autoridad y que lo preferiría muerto para así gozar de la vida a su manera. Dios nos ofrece una vida abundante en el, pero rechazamos su oferta y su amor para vivir de acuerdo a nuestras propias reglas.
A veces la vida que llevamos tiene todo que ver con los intereses propios y nada que ver con el plan de Dios para nosotros. Nos hundimos tanto en pecado que no estamos consientes del daño que nos estamos haciendo. Algunos tienen que caer al punto mas bajo para chocar con la realidad, tal como cuando el hijo menor se encontró en medio de los cerdos.
Otros somos como el hijo mayor: Aun siendo fieles a Dios y a nuestras iglesias, muchos creyentes cometemos la falta de juzgar a personas que consideramos malas o personas bajas. A veces cerramos las puertas de la iglesia a ciertas personas porque no queremos asociarnos con ellas. Debemos de admitir que a veces nuestra actitud hacia el pobre, el marginado, el pecador, etc., es contraria a la actitud de Dios hacia ellos. Miramos a otros y los criticamos por su pasado. El hijo mayor hiso esto con su hermano. El cristiano debe de estar siempre alegre cuando una persona, sea quien sea y tenga el pasado que tenga, regrese a los pies de Jesús.
La actitud de Dios hacia el pecador: Jesús dijo esta parábola después de haber compartido las parábolas de la oveja perdida y de la moneda perdida. En cada historia Jesús nos da a entender que Dios es quien nos busca a nosotros. Cuando nos perdemos, es Dios quien hace todo lo posible para encontrarnos. Eso, en fin, es el cristianismo. Cuando regresamos a él, dice Lucas 15:10, que hasta los ángeles se gozan con gran jubilo.
Nunca entenderemos el gran amor de Dios hacia nosotros. De acuerdo a esta parábola, Jesús nos dice que siempre habrá un lugar en el corazón de Dios para los que deciden regresar a él y ser perdonados de sus pecados.

martes, 2 de julio de 2013

Si aun no has aceptado a Jesus en tu corazón , esta es tu oportunidad!!!!

         Recibe a Cristo como tu Salvador

Si aun no has entregado tu vida a Jesus y quieres empezar a caminar de su mano , lee este mensaje ,es de suma importancia!!!!!!!

Dios te ama tanto que lo demuestra por medio de su Hijo Jesucristo:
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en El, no se pierda, mas tenga vida eterna. 17Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por El. 18El que cree en El no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.” (Juan 3:16-18)
Dios está dispuesto a perdonarte de todos tus pecados:
“Venid ahora, y razonemos –dice el SEÑOR– aunque vuestros pecados sean como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; aunque sean rojos como el carmesí, como blanca lana quedarán.” (Isaías 1:18)
“Si confesamos nuestros pecados, El es fiel y justo para perdonarnos los pecados y para limpiarnos de toda maldad.” (1 Juan 1:9)
Cristo es el único camino para ser salvo:
Mateo 7:13-14 dice “Entrad por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y amplia es la senda que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella. 14Porque estrecha es la puerta y angosta la senda que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.”
En Juan 14:6 “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.”
La Biblia dice “que si confiesas con tu boca a Jesús por Señor, y crees en tu corazón que Dios le resucitó de entre los muertos, serás salvo” (Romanos 10:9)
La invitación:
En Apocalipsis 3:20 Jesús dice “‘He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo.”
Ahora todo depende de qué decisión tomarás:
Por favor haz la siguiente oración para recibir a Cristo en tu corazón, y que tu nombre sea inscrito en el Libro de la Vida, y puedas así tener Vida Eterna por medio de Cristo Jesús:
Dios mio, reconozco que soy un pecador y me arrepiento de todos mis pecados. Creo en mi corazón que Jesucristo es el Señor y que es tu Hijo amado. Reconozco que Cristo murió por mis pecados, y que Tu le resucitaste de entre los muertos. Yo abro las puertas de mi corazón y te recibo como mi Señor y mi Salvador, amén.
Si haz hecho esta oración y lo haz creído en tu corazón; tu nombre ya ha sido inscrito en El Libro de la Vida, y hay gran gozo en el cielo.
¿Qué hacer ahora?
Comienza a leer la Biblia, y pídele al Espíritu Santo de Dios que te de entendimiento para discernir Su Palabra. Si actualmente estás congregándote en una iglesia, sigue haciéndolo pero pídele a Dios que te muestre si debes permanecer ahí; de no ser así, El te mostrará la iglesia en la que debes congregarte.

domingo, 2 de junio de 2013

El Consuelo de Dios

TRISTEZA y ANGUSTIA:
Dos reacciones emocionales instintivas, que si no se controlan, te pueden llevar a ESTADOS DEPRESIVOS profundos.

La primera REACCION NATURAL para combatir los estados depresivos, es el de buscar apoyo y compañia humana, pero eso no lo es todo; es necesario tambien buscar el apoyo y la fortaleza que unicamente Dios es capaz de dar...
Ante la TRISTEZA y ANGUSTIA que tanta ansiedad te produce, es vital que te desahogues ante Dios por medio de la oracion...
No tienes otra alternativa...
El apostol Pedro escribe lo siguiente:

Echando toda vuestra ansiedad sobre el, porque el tiene cuidado de vosotros.
1 Pedro 5:7

Necesitas consolarte y fortalecerte en Dios, pues las situaciones que te causan estos estados de animo, van mas alla de la ayuda que pueden ofrecerte las personas…
Entiendelo bien, necesitas el CONSUELO DIRECTO de Dios...

¿Que resultado obtendras?
Una PAZ a prueba de BALAS, aunque TODO lo tengas en contra...
Comprobaras que nada te perturbara, porque sabras que todo cuanto te acontezca estara encajado dentro de los propositos sabios de Dios; y que ademas tendras siempre su asistencia OPORTUNA, INESPERADA y MILAGROSA...

He aqui la palabra de Dios que estas necesitando ahora:

Por nada esteis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oracion y ruego, con accion de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardara vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesus.
Filipenses 4:6-7

miércoles, 22 de mayo de 2013

Dios te ama, aunque no lo creas.

Si! Dios te ama, aunque no lo creas.

     Uno de los versículos centrales de la Biblia y por ende base de la fe cristiana, es Juan 3.16 “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en El, no se pierda, mas tenga vida eterna”. Esta es una preciosa afirmación hecha por el Apóstol Juan y revela la razón de Dios Padre al enviar a su Hijo por nosotros.
     Hoy reconozco que muchas veces al leer este versículo no capté la magnitud del mensaje, no capté su esencia. Hasta que ví que entre las letras que conforman la palabra mundo se escondía mi nombre. Fue ahí que entendí que el amor que llevó a Dios Padre a enviar a su Hijo unigénito es un amor personal.
     Bien podríamos escribir el versículo de esta manera “Porque de tal manera me amó Dios, que dio a su Hijo unigénito, para que creyendo en El, no me pierda, mas tenga vida eterna” (cursivas y subrayado añadidos míos). Fue como si el versículo hubiese saltado de la Biblia a mis ojos, como si hubiese tomado vida.
“...me amó Dios.” Pero ¿Cómo es eso que Dios me ama? Y ¿Por qué? No es fácil responder a estas preguntas, pero podríamos empezar por aceptar la inmutable verdad de que Dios nos ama. Dios nos ama a cada uno de nosotros, pero no de manera general sino de manera individual. Si! Dios te ama, lo creas o no. Es fácil decir esto pero es dificil asimilarlo, sin embargo todos relacionamos a Dios con el amor. Decimos “Dios es amor” y razón tenemos, pues esta es una de las características de Dios. El amor de Dios no tiene un motivo o una razón específica, no tiene un principio determinado, no puede ser influenciado, no te lo puedes ganar, no tiene fin, simplemente es. Dios te ama.
     Muy a pesar de esta realidad nos enfrentamos a menudo con la duda, con la idea de que tal vez Dios no me ama. O tal vez estamos completamente seguros de que Dios nos ama y sin embargo algo nos roba la seguridad que tal afirmación tiene. Puede que una parte de nosotros no este tan segura y nos este impidiendo disfrutar plenamente lo que significa saberse amado por Dios.
     Tal vez las siguientes preguntas nos pueden ayudar un poco a reflexionar en esto. Por favor, tomate un tiempo antes de responderte estas preguntas y pidele a Dios que guie tus pensamientos a traves de su Espíritu Santo. Es mi deseo que el Señor te bendiga para que sigas creciendo en el conociemiento de su Palabra, en el conocimiento de su verdad.
¿Crées que Dios te ama?
¿Éres conciente de esa realidad?
¿Has dudado que Dios te ama?
¿Te sientes amado por Dios?
¿Puedes ver el amor de Dios en tu vida?
     Si dices que Dios te ama, ¿Crées que te ama mucho? ¿Poquito? ¿A veces? ¿Nada? Pues Jesús no dió un poquito de su sangre ni tampoco mucha, la dió toda. ¿Sabes porqué lo hizo? ¿Sabes porque Jesús fue obediente hasta la muerte y muerte de cruz? Para reconciliarte con Dios, para salvarte. Pero ¿porqué? Y la pregunta no tiene como fin buscar el porque necesitabas reconciliarte con Dios, no va dirigida a saber de que te salvó tu Dios sino el porque lo hizo. En la Biblia NO se nos dice que los hombres le pidieron un plan de salvación a Dios y mucho menos que fuera gratis. No hubo un hombre que intercediera por la humanidad ante Dios pidiendole un plan de salvación, como en su tiempo lo hizó Abraham pidiendo por la salvación de Sodoma y Gomorra (Génesis 18.20-33). No fue que Dios le dijo al Espíritu Santo “Espíritu Santo a que no te imaginas lo que me acaba de pedir Pépe el andaluz, me ha pedido un plan de salvación para toda la humanidad, me ayudas a convencer a Jesús para que vaya?”. Esto NO fue idea del hombre.
¿Cuál fue el motivo que llevó a Dios a idear un plan de salvación para ti? Un plan en el cual utilizó una cantidad incontable de personas, entre ellos profetas, reyes y pescadores, hombres y mujeres. Un plan el cual aun es predicado hoy en día (y gracias a Dios por esto), un plan por el cual muchos murieron por atreverse a proclamar.
     Amigos, no puedo pretender explicar lo que yo mismo no entiendo. Sólo se que el amor de Dios por mí y por tí es real. El amor de Dios se hizo carne y habitó en medio de los hombres. No hay demostración mas grande de amor que el de aquel que da su vida por sus amigos (Juan 15.13). Jesús dejó su trono, bajó a la tierra, habitó entre nosotros y dió su vida para reconciliarnos con Dios (Filipenses 2.5-8). Esta es pues la confirmación del amor de tu Padre Celestial. Dios ha dado todo por ti, hasta a su único Hijo y nada hay que El no haría por ti (Romanos 8.31-32).
     No permitas pues Amigo que la duda eche raíces en tu corazón, no permitas que pensamientos que son contrarios a los de Dios influyan en tu mente, no permitas que el diablo o el mundo te roben la seguridad que tienes en Cristo y todo lo que esto significa. Dios te cuida, te abraza, te canta, te ama, te consuela, te esfuerza, te sostiene, es tu escudo y tu lanza, tu roca fuerte, tu fortaleza. Es tu Padre Celestial que desde el vientre te conoció, te ha visto llorar y reir, te puso nombre y nada ni nadie podrá arrancarte de sus manos pues suyo eres.
Gracias Señor porque a pesar de que nos conoces nos amas...

Por Carlos Pérez

viernes, 3 de mayo de 2013

Que hacer cuando todo parece perdido?

Si ya no puedes soportar más dolor y sientes que todo está perdido, recuerda que Dios entregó todo lo que tenía y sabe lo que tú enfrentas.
Juan 3:16
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
Salmos 34:18
Cercano está el SEÑOR a los quebrantados de corazón, y salva a los abatidos de espíritu.
Salmos 147:3
Sana a los quebrantados de corazón, y venda sus heridas.
Romanos 5:1
Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo
Salmo 42:11
“¿Por qué te abates, alma mía, y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios, pues he de alabarle otra vez. ¡Él es la salvación de mi ser, y mi Dios!”
Jeremías. 29:11, 13
“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.”

jueves, 11 de abril de 2013

Abrazando la batalla de la fe

 

Abrazando la batalla de la fe

Por Francis Frangipane
A pesar de los conflictos mundiales, el Espíritu Santo está guiando a la verdadera Iglesia hacia su mayor tiempo de transformación. No debemos concentrarnos en las presiones de este tiempo, como si fueran obstáculos establecidos para detenernos. En las manos del Todopoderoso, estas son las mismas armas que utiliza para perfeccionarnos.
Uno de los problemas de interpretar los eventos del fin de los tiempos, es la tendencia a enfocarnos sólo sobre un grupo de condiciones. Si sólo nos concentramos en los hechos que satanás está desatado o que la perversión, las guerras, los terremotos y las hambrunas están escalando, podríamos concluir que la dificultad y las tinieblas es todo lo que nos espera hasta el rapto. Como lo mencioné, muchas personas enseñaron que la vida se pervertirá cada vez más hasta que Cristo regrese.
Pero el mismo Espíritu que predijo las condiciones peligrosas hacia el fin de los tiempo, también pronosticó que, a pesar de las dificultades y las batallas, el Evangelio del amor de Cristo será proclamado a todas las naciones (Mateo 24:14). El Señor también dijo que la cosecha de cristianos de los últimos tiempos alcanzarán la estatura plena (Marcos 4:28-29) y los que conozcan a su Dios se fortalecerán, harán hazañas, brillarán como las estrellas y guiarán a multitudes hacia la justicia (Daniel 11:32, 12:3).
En cada tiempo Dios nos reclama caminar como vencedores. Nuestro llamado es a orar, perseverar en la guerra espiritual, interceder por nuestros líderes y soldados para no renunciar a nuestra visión de un avivamiento mundial, sin importar los escenarios que podamos enfrentar. El propio hecho que algunas naciones están experimentando un avivamiento y grandes cosechas en los últimos años (como Uganda y Fiyi), nos recuerda que también es el tiempo para nuestras propias naciones. Debemos mantener nuestro enfoque en ser como Cristo en todas las cosas. Nos debemos sentir abrumados por el torrente de maldad que se levantó sobre nuestras sociedades, pero la promesa de Dios es que cuando el enemigo proceda de esta manera, Él levantará un estandarte en su contra (Isaías 59:19).
Debemos preguntarnos, ¿nos estamos enfocando en el torrente del enemigo o somos conscientes del estandarte que Dios está levantando para detener el asalto de la maldad? No olvidemos que aún cuando las tinieblas cubran la tierra y la oscuridad profunda cubra a los pueblos, Dios promete que su gloria se levantará sobre nuestra vida y su presencia será visible a través de nosotros. Aunque parezca que las tinieblas nunca fueran a terminar, el Señor promete que al final de la guerra entre la luz y las tinieblas, “las naciones serán guiadas por tu luz, y los reyes, por tu amanecer esplendoroso” (Isaías 60:1-3). La Palabra de Dios revela que el desarrollo del panorama de los eventos de los últimos tiempos también será un “período de restauración” permanente (Hechos 3:20-21).
Esto no quiere decir que el mundo será dominado por la Iglesia (como algunos enseñan equivocadamente), sino que la verdadera Iglesia será gloriosa, dominada y transformada por Cristo. Este despliegue final de gracia será consumado en una Iglesia como Cristo, cuya madurez espiritual manifestará en la tierra la persona y las pasiones del mismo Jesucristo. Nuestra batalla es la batalla de la fe: ¿Realmente creemos lo que Dios prometió? Nuestra guerra es contra principados y poderes: ¿Creemos que Cristo “salpicará (limpiando para traer perdón y transformación) a muchas naciones”? (Isaías 52:15).
Yo creo en las promesas de Dios. Su Palabra no sólo me conforta en tiempos de tribulación, es una espada que agito durante la guerra espiritual. ¡Su Palabra fiel es lo que proclamo sobre mi familia, mi ciudad y mi nación! Considere su declaración: “… así es también la palabra que sale de mi boca: No volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo deseo y cumplirá con mis propósitos” (Isaías 55:11). No importa cuánto arrecie la batalla, la Palabra de Dios no regresará hacia Él vacía.
Considere también su pacto: “Has visto bien, dijo el Señor, porque yo estoy alerta para que se cumpla mi palabra” (Jeremías 1:12). Y su accesibilidad: “Pero la justicia que se basa en la fe afirma: No digas en tu corazón: ¿Quién subirá al cielo? (es decir, para hacer bajar a Cristo) o ¿Quién bajará al abismo? (es decir, para hacer subir a Cristo de entre los muertos). ¿Qué afirma entonces? La palabra está cerca de ti; la tienes en la boca y en el corazón. Ésta es la palabra de fe que predicamos…” (Romanos 10:6-8).
No somos meros mortales tropezando ciegamente en la tierra, separados de Dios y aislados de su respuesta hacia nuestras necesidades. ¡No! Somos nuevas criaturas, nacidas de nuevo y habitación para el Espíritu Santo del Dios Todopoderoso.
Sí, pujamos e intercedemos, nos arrepentimos por nuestros pecados y por los pecados de nuestras naciones. Pero el peso de nuestra victoria no descansa sobre cuánto pujamos y gemimos, sino sobre cuán sinceramente creemos en lo que Dios prometió. El Señor no quiere que nos preocupemos sobre el futuro, quiere que lo creemos por medio del conocimiento de su voluntad, a través de la proclamación de su Palabra, la “espada del Espíritu” (Efesios 6:17) y por rendirnos ante el poder del Espíritu Santo. Luego nos promete: “Todo el que confíe en él no será jamás defraudado” (Romanos 10:11).
La espada que Dios colocó en nuestra boca y en nuestros corazones no es otra cosa que el eco de su voz en nosotros. Entonces, no podemos lloriquear por las condiciones negativas en el mundo o lamentarnos con oraciones llenas de temor e incredulidad. Abracemos la batalla de la fe. ¡Que el amor de Cristo por la humanidad sea la motivación que nos conmueve! Levante su Biblia y decrete en voz alta las promesas de la Palabra de Dios. Tome cualquier verso citado y declárelo en voz alta, con fe y autoridad. Le garantizo que si declara la Palabra de Dios con fe, se soltará el poder que hay en nuestro espíritu y a través de él. Ningún poder puede limitar las promesas que Dios inspiró en su Libro.
Nos asegura: “¿Cómo que si puedo? Para el que cree, todo es posible” (Marcos 9:23). Quebrantemos las ataduras del espíritu pasivo. ¡Levantemos la espada del Espíritu y abracemos la batalla de la fe!
Señor, me arrepiento del egoísmo y el temor. ¡Entrena mis manos para la guerra! Enséñame a pararme y pelear a favor de la causa de los justos. En el Nombre de Jesús, Amén.

Fuente:http://rinconprofetico.blogspot.com/2013/01/abrazando-la-batalla-de-la-fe.html